La limpieza del horno

Table of Contents

El horno doméstico al ser un elemento de la cocina cerrado no permite una adecuada ventilación por lo que las grasas que se desprenden de los asados se adhieren a sus paredes. La limpieza no resulta a veces cómoda con los productos del mercado, por ello os ofrecemos aquí unos trucos que ayuden a facilitar esa labor. Para el horno doméstico, pondremos un perol pequeño con agua y amoniaco y dejamos un trapo de cocina para que se empape bien de esta mezcla. El paño lo pondremos ahora en un plato y lo meteremos en el horno que habremos precalentado ligeramente. Ahora dejaremos pasar unas horas y pasaremos a limpiarlo con un paño, veremos que la grasa desprende con toda facilidad. Otro sistema bastante útil es el de echar bicarbonato sódico en las paredes del horno cuando aún estén calientes y dejar pasar una hora aproximadamente. Tras este tiempo pasar un paño. Para suciedad más resistente empapar el paño en un poco de vinagre y frotar. El olor de la comida quemada que permanece en un horno se puede eliminar mezclando vinagre con sal fina, empaparemos un paño con esta mezcla y lo pasaremos por la superficie del horno mientras aún se encuentren tibios. Una vez secas las paredes del horno, se puede eliminar los residuos de sal que puedan quedar mediante un paño húmedo.